Un Sello pero también un Método
Uno de los pendientes cruciales en el tema de la accesibilidad, y en particular de la accesibilidad digital, es la cuestión de la metodología, el procedimiento concreto para incorporar los atributos de accesibilidad en el entorno, plataforma o infraestructura de que se trate.
Como sabemos, en Perú ya existe un Sello de Accesibilidad que se emite desde la Secretaría de Gobierno y Transformación Digital (SGTD). Disponemos de un marco normativo que avala y sostiene estas iniciativas para asegurar que los diversos entornos del ecosistema digital peruano ofrezcan una experiencia de usuario sin barreras para el ciudadano.
Pero el asunto es cómo pasamos de la concepción, del principio en la norma a reflejarla en las infraestructuras tecnológicas de cara al público, incluida la inminente llegada de la inteligencia artificial. Allí está, allí se ha de definir la validez de esta medida. Es decir, más que en la intención o la voluntad de inclusión, la cualidad de ACCESIBLE se tendrá que reflejar en el diseño mismo de las plataformas y soluciones digitales.
El método de construir una infraestructura y terminarla, para recién tras su lanzamiento o presentación someterla a pruebas de accesibilidad vía la verificación de checkings o pautas en relación con una lista de cotejo, es y ha sido el error más frecuente que explica el por qué la mayoría de soluciones, plataformas o infraestructuras solo muestran enunciado de accesibilidad sin una accesibilidad real.
Y es este tema del método, de los procedimientos, el que puede perfectamente resolverse mediante un compromiso real con la accesibilidad, vía la designación del responsable, del líder o gestor que se haga cargo de gestionar el tema de la accesibilidad de manera orgánica.
La accesibilidad solo puede ser orgánica y estructural para lograr que los entornos y plataformas digitales comporten accesibilidad desde el diseño, desde su concepción inicial. En este sentido, consideramos que tanto la SGTD como el MIMP están perfectamente concienciados en este propósito de especial relevancia para la comunidad de personas con discapacidad en general, y con discapacidad sensorial en particular.
Ya próximos al Día de la Persona con Discapacidad en Perú, sería de alta significación adoptar las medidas o empezar a construir esa adopción que consoliden este componente de la vida actual para el ciudadano del siglo XXI.
Por nuestra parte, creemos que la próxima ola de la IA agéntica va a ponernos nuevos desafíos en este sentido, y precisamente la idea es que no nos sorprenda, que no nos encuentre mal preparados.







